28/11/2017

PROTECCIÓN

 

Si has tenido una buena idea, el primer paso que debes realizar es protegerla mediante su registro como PATENTE o MODELO DE UTILIDAD. Uno de nuestros ingenieros te ayudará a definirla, redactar la memoria, las reivindicaciones, confeccionar los planos, etc. y nosotros nos encargaremos de registrarla y hacer el seguimiento correspondiente. A partir de ese momento la idea estará a tu nombre y obtendrás todos los derechos sobre la misma.

¿Creo que tengo una buena idea, pero por dónde empiezo?

Si crees tener un producto nuevo y de calidad en mente, ya tienes mucho ganado. Todos los inventos, independientemente de que sean modelo de utilidad o patente, tienen un año de prioridad internacional una vez introducidos en el registro. Para el inventor, eso se traduce en la posibilidad de mover su idea y buscar aliados durante un año por todo el mundo, sin tener que gastarse más dinero que el invertido en la protección de la idea.

Antes de que finalice ese año tendrás que decidir si lo dejas, te quedas en el territorio nacional, o amplias la protección de tu invento a nivel mundial. Para ampliar la protección, lo más aconsejable es acogerse al tratado de cooperación de patentes (PCT).

Como ves, el primer año de vida de un invento es el más importante, y el reloj siempre correrá en tu contra. Si realmente confías en tu ingenio, y cuentas con las ganas y el equipo necesario, ese primer año de protección internacional será suficiente para conseguir proteger tu idea y encontrar opiniones objetivas, de fabricantes y otros posibles aliados, que te permitirán descubrir si merece la pena o no seguir invirtiendo en tu idea.

¿Cómo puedo saber si mi invento ya está protegido?

Una duda que siempre tienen los inventores es la de si han sido los primeros en tener y proteger un invento. La oficina española de patentes y marcas (OEPM), te da la posibilidad de llevar a cabo lo que se conoce como vigilancia tecnológica, pero lo más apropiado es realizar un análisis en profundidad de los documentos de la patente, así como de la literatura científica que se ha publicado a nivel mundial y la relación con la información aportada por tu parte (posible solicitud de patente o de modelo de utilidad, cuestión técnica determinada, proyecto de investigación y/o desarrollo, etc). Es importante que tengas en cuenta que sólo te aparecerán las innovaciones que formen parte del registro, pero no por ello podrás saber los productos que puedan estar comercializándose en el mercado sin patente previa.

El informe completo podrás recibirlo en un plazo máximo de 30 días hábiles. Te recomendamos que antes de invertir en esta búsqueda previa, lo comentes con nuestro equipo para que te expliquemos hasta qué punto el realizar una búsqueda previa puede ser beneficioso o perjudicial para el desarrollo de tu invento.

He encontrado un producto similar a mi idea, ¿debo seguir desarrollando la mía?

Encontrar un producto similar en el mercado no significa necesariamente que no puedas tener éxito con tu idea. Lo importante es el valor añadido que aporta tu producto frente a los ya existentes. La fabricación de tu invento es más sencilla? Más eficaz? Supone un avance relevante en cuanto al diseño y su funcionalidad? Reduce los costes para el fabricante? En caso de duda, lo recomendable es que lo consultes con uno de nuestros ingenieros de la propiedad industrial.

¿Cómo puede una pequeña investigación de mercado ahorrarme tiempo y dinero?

La investigación de mercado es una parte crítica y muy importante del proceso de la invención. Dentro de tus posibilidades, te recomendamos que al menos lleves a cabo una mínima investigación previa, antes de invertir cualquier dinero en tu invento. Es cierto que a medida que avanzan los procesos de patentes y mercadeo, es probable que debas realizar investigaciones adicionales, pero hay algunos pasos sencillos que puedes hacer para evaluar si tu idea tiene alas. Antes de invertir cualquier dinero duramente ganado (por ejemplo, en los servicios de un abogado de patentes, prototipos, marketing, consultores, etc), te recomendamos que te tomes el tiempo para investigar tu invento/idea por tu cuenta.

Por ejemplo, visita a tus minoristas locales, y busca productos que sean similares a tu idea. ¿Has visto tu invento? No te sorprendas si ya está en el mercado y se le había ocurrido a alguien antes. Habrás llegado tarde, pero también te habrás ahorrado dinero. Busca en Internet ideas similares. También es aconsejable buscar productos diferentes que ofrezcan la misma solución que tu invención y compararlos con tu idea, para reafirmar que aporta un valor añadido frente a los ya existentes. Por último, pide opiniones de algunas personas de tu confianza (confidencialmente, por supuesto). Si completas tu investigación de mercado básica y sigues creyendo que tu invento es único o mejor que lo que has visto, es un buen indicador para continuar adelante con la idea y lanzarte a luchar por ella.

¿Es recomendable confeccionar por mi cuenta la documentación necesaria para el registro de mi idea?

Algunos inventores consiguen mediante la OEPM (oficina española de patentes y marcas) y otras fuentes, dar con las instrucciones necesarias para conseguir confeccionar y registrar el invento por su cuenta. A pesar de que puede resultar una buena idea, debido a que el gasto en la protección de la idea es menor, la precisión y el detalle que se necesita para proteger una innovación y blindarla de posibles copias se ve siempre perjudicada debido a la falta de experiencia del inventor. Es aconsejable que confíes en la profesionalidad de un ingeniero de la propiedad industrial, que conoce a la perfección las normativas, y se encargará de reflejar tu idea tal y como la tienes en mente, además de velar por tus intereses.

¿He decidido proteger mi idea, pero cómo puedo saber si mi invento es una patente o un modelo de utilidad?

A la hora de valorar un invento hay que tener en cuenta tres aspectos fundamentales: la novedad, la actividad inventiva, y la aplicación industrial. Aunque los requisitos que se piden para la protección de un modelo de utilidad y de una patente son similares, la diferencia principal entre ambos es que los modelos de utilidad suelen hacer referencia a inventos de menor rasgo inventivo, por lo que no se consideran lo suficientemente innovadores como para registrarlos como patentes. Pero a continuación, te detallamos otras diferencias relevantes:

Duración

La titularidad de un modelo de utilidad es concedida por un plazo de 10 años, a diferencia de la patente que dura 20.

Concesión

En un plazo de unos 4 meses, ya podrás ser el titular de tu modelo de utilidad. La patente en cambio, puede tardar hasta 18 meses en concedértela.

Inversión

Para que te concedan el modelo de utilidad sólo precisas de la confección y registro de la documentación que refleje tu idea, por lo que tan sólo te gastarás lo que te cobre la empresa que te haya ayudado a proteger tu invento. Las patentes por su parte, están obligadas a solicitar y pagar adicionalmente el informe del estado de la técnica (IET) en el mismo momento de registro, y también el examen sustantivo, en un plazo máximo de 3 meses desde la fecha de registro.

Si tu invento es una mejora de algo que ya existe, posiblemente sea un modelo de utilidad. De todas formas, ante la duda te aconsejamos que te pongas en contacto con nosotros para que uno de nuestros ingenieros valore la viabilidad de la idea y te diga de qué forma te conviene protegerla.

Protección de mi patente internacional en inventos eureka

 

¿Qué hago si se me acaba el año de prioridad internacional y no quiero perder la protección internacional?

Dentro de los distintos procedimientos de protección que puedes seguir antes de que finalice el primer año, sin duda acogerte al tratado de cooperación de patentes (conocido como PCT), es lo más aconsejable. Tan sólo necesitarás un equipo que redacte la documentación necesaria y presente la solicitud. Una vez registrada la solicitud, la oficina española de patentes y marcas (OEPM) te dará un margen de un mes para abonar las tasas exigidas, que son mínimas en comparación a lo que te costaría proteger en un solo territorio (por ejemplo Europa), y con la ventaja de que te permitirá disponer de una protección adicional durante los próximos 18 meses en aproximadamente 150 países. Las tasas ascienden aproximadamente a 3.200€.

Además, la OEPM lanza cada año una subvención a la que podrás acogerte, para recuperar entre el 60% y el 80% de las tasas, por lo que a la larga, recuperarás gran parte del dinero invertido. Nuestro equipo puede encargarse de tramitarte las dos cosas, y darte la información adicional que puedas necesitar para aprovechar ese tiempo de la mejor forma posible.

 

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