¿CUANDO UNA IDEA ES REALMENTE UN INVENTO?

Los inventores son personas creativas que observan un problema y visualizan una solución. Prácticamente cualquiera podría ser un inventor porque el primer paso en el camino hacia la invención es la generación de una idea. Pero lamentablemente, no basta con una buena idea para hacer una patente.

Diariamente recibimos llamadas de particulares que dicen haber encontrado una posible solución a una carencia que hay actualmente en el mercado, es decir, creen que se les ha ocurrido un invento. Cuando les preguntamos en qué consistiría esa posible solución, no saben definirla.

El primer paso para inventar es sin duda encontrar ese problema en nuestro entorno que todavía ninguna empresa ni particular haya sabido solucionar, así que si has sabido encontrarlo ya tienes una parte del camino recorrido, pero a partir de ahí, la labor de un buen inventor es pensar en cómo podría solucionarse ese problema llevando la solución a la práctica.

Por ejemplo, una idea sería la de querer atrapar ratones, y se transformaría en invento al crear una trampa para ratones.

Para poder proteger tu idea es muy importante que madures antes el invento. Debes ser capaz de explicar como se hace y utiliza tu invención con total claridad. Solo de esa forma el agente de la propiedad industrial podrá reflejar en el documento de protección exactamente lo que tienes en mente. No siempre es necesario tener un prototipo para realizar la patente, pero sí que seas capaz de definir tu invento al detalle. Si puedes describir tu idea con suficiente especificidad, ya no tienes una idea, sino que ha migrado más allá de lo que nosotros llamamos el límite idea-invención, lo que significa que tienes algo que puede ser patentado siempre y cuando sea único y cumpla con los requisitos de patentabilidad establecidos por la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM).

Muchos tienen la idea de que una patente es algo que solo se otorga a innovaciones innovadoras, un invento totalmente disruptivo, cuando en realidad es mucho más común obtener una patente que cubre una mejora en un producto ya existente. Las mejoras son particularmente interesantes y están entre las innovaciones más valiosas comercialmente. Por ejemplo, si puedes mejorar algo que ya está en el mercado, sabes que ya existe un mercado para el producto o servicio subyacente. Si los consumidores perciben tu mejora como algo por lo que vale la pena pagar, entonces puedes tener entre manos un invento ganador. Siempre es más complicado desarrollar algo que hasta ahora no ha existido, porque necesitarás “educar” al público consumidor para crear un nuevo mercado. Esto fue lo que aprendió Thomas Edison y el motivo de que muchos de sus inventos fueran mejoras.

Si tienes alguna duda, no dejes de consultarnos. Puedes ponerte en contacto con nosotros a través del formulario o teléfono que en el apartado de contacto.

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