Este mecanismo esta diseñado para que el retroceso de las sillas de ruedas autopropulsadas quede bloqueado automáticamente en el ascenso de planos inclinados, con la consecuente comodidad y seguridad de la persona usuaria, que puede detenerse en cualquier momento sin necesidad de tener que hacer un esfuerzo muscular para sostenerse en la posición que esté situada, pudiendo en tal caso descansar de forma habitual y segura durante un ascenso prolongado; habiendo podido comprobar como una silla dotada con un prototipo de este mecanismo y ocupada por una persona de unos 80 kilos, queda sólidamente detenida por su propio peso en taludes de más de 15 grados, obviamente mientras dicha persona consiga mantener su centro de gravedad lo bastante adelantado como para no volcar hacia atrás.

 

 

Consiste en una pletina metálica de 4cm de longitud que se dispone longitudinalmente a las cubiertas de cada una de las ruedas, en contacto con su dibujo, desde su lado superior y accesible, por tanto, a las manos.

Dicha pieza pivota desde uno de sus tercios sobre un eje que es perpendicular a la rueda, pudiendo hacerla bascular de modo que el lado más corto resultante, y que está convenientemente dentado, se interponga al movimiento ascendente de la rueda originado por el impulso hacia atrás de la silla situada sobre el plano inclinado, bloqueándola.

 

 

El montaje de la una se hace sobre una pieza de 7x2cm a la que se le han practicado unos orificios de 5mm verticalmente centrados y distantes entre si 35mm, por cuyo interior se disponen hacia fuera sendos pivotes que se prolongan perpendicularmente por encima de las cubiertas, siendo de éstos: el interior, el eje de la señalada pletina dentada; y sirviendo el otro más adelantado de tope y de contrapunto a la fuerza ascendente necesarios para que la uña no sobrepase la posición en que frena efectivamente, topando el movimiento hacia abajo del otro extremo de la pletina, con lo que bloquea el mecanismo.

El mecanismo se ha de ajustar para las características de cada silla, pero orientativamente y en el caso de un bastidor básicamente horizontal, el eje de la uña se ha de disponer en el punto de corte resultante de la proyección desde el eje de la rueda de un ángulo de aproximadamente 25º con relación a la horizontal.

 

 

En el caso de este prototipo se ha usado para el montaje un cilindro metálico de 2cm de diametro, dado que se ha ajustado en su posición sobre el bastidor de la silla utilizando abrazaderas estandarizadas para la colocación de frenos; siendo obvio que existen muy diversas opciones mecánicas para fijar el dispositivo en su lugar sobre el borde de la cubierta. Concretamente se ha realizado sobre una silla modelo NEON 2, que tiene un montaje de frenos ya de por sí bajo, lo que ha facilitado la colocación de la uña por encima de los mismos sin otra modificación sobre aquellos que aumentar ligeramente el ángulo de apertura de las manillas para que no interfiriesen en el manejo de la uña.

La uña tiene dos posiciones básicas que se establecerían sobre la vertical:

  1. Activada: Si se lleva a la vertical y se abandona sobre ella, el peso del extremo más largo impulsa al más corto y dentado hacia atrás y sobre la cubierta, bloqueando cualquier movimiento ascendente, sin obstaculizar los descendentes, con lo que es posible hacer avanzar la silla, pero se impide su retroceso.
  2. Desactivada: Si se presiona hacia detrás, el peso del extremo más largo separa al más corto de la cubierta, liberando su movimiento y el de la rueda en cualquier sentido. Para ello la pletina ha de estar doblada en su extremo superior de manera que no obstaculice el movimiento de la rueda.