Accesorio concebido para ser montado en asientos traseros de automóviles con la finalidad de que los niños, acomodados en las sillas habituales, puedan apoyar los pies y viajar de manera más confortable.
¿Mamá, dónde puedo poner los pies?
Al ser el automóvil un elemento prácticamente imprescindible en la vida moderna, se comprende que existan multitud de accesorios que complementan su equipamiento mínimo habitual.
En lo que concierne al transporte de niños pequeños en los automóviles, las autoridades competentes han publicado normativas especiales, obligatorias, que velan sobre todo por la seguridad de los niños en un medio de locomoción que implica riesgos de todo tipo.
Además, complementando lo relativo a la seguridad, se conocen diversas invenciones registradas que afectan al confort como almohadillas, cabeceros, etc.
Todas estas invenciones registradas están relacionadas con la seguridad y algunas combinan las dos finalidades de seguridad y confort. Ninguna de las citadas fija su objetivo en la comodidad de los pies del niño, que resulta especialmente importante en los viajes de larga duración.
Una solución sencilla y novedosa
El accesorio está concebido para ser colocado en asientos traseros de automóviles. Consta de una pieza de tejido resistente, de forma rectangular, que en uno de los extremos de la dimensión menor del rectángulo, se complementa con una bolsa donde se introduce una tablilla de plástico, madera o material ligero similar, que es la destinada a servir de plataforma para los pies del niño. En los extremos de la plataforma de apoyo de los pies se añaden unas cartelas que, además de actuar como refuerzo, hacen de tope para que los pies no se salgan de la plataforma que se prolonga ligeramente por la parte trasera para hacer tope con el asiento y para estabilizar el reposapiés, evitando su balanceo hacia atrás.

En el extremo contrario, que quedará sobre el asiento trasero, en posición perimetral, se disponen una serie de perforaciones que, elegidas por parejas, una de cada lado, permiten el paso de los terminales metálicos del dispositivo Isofix® destinado a recibir las guías inferiores de la silla a efectos de proporcionar una inmovilización segura. La elección de cada pareja de perforaciones permite una regulación en altura de la plataforma reposapiés del otro extremo a medida que el niño, por razones de crecimiento, lo va necesitando.
En el centro de la plataforma se engarza una cinta o cordón que, anclado por su otro extremo en el reposacabezas del asiento delantero correspondiente, mantiene el reposapiés en la posición deseada para que el niño apoye los pies con toda comodidad impidiendo posibles deformaciones de la plataforma. Una segunda cinta colocada centrada aproximadamente en la mitad del dispositivo, permite que la plataforma pueda asegurarse en posición plegada para facilitar el movimiento de otras personas que quieran acceder o abandonar el asiento trasero.
