Los productos tradicionales de limpieza tienen un nuevo e innovador competidor: las pastillas efervescentes ecológicas de Baula. “Más del 90% de las materias primas para la limpieza son de estado sólido, pero normalmente el producto final se presenta en formato líquido”, evidencia el CEO y fundador de Baula, Jordi Caparrós.

Su propuesta rompe con esta tendencia y ya tiene los primeros clientes en mercados como el alemán o el sudafricano. Unas primeras ventas B2B en el ámbito internacional que han sido posibles en buena parte gracias a la ayuda Startup Capital de ACCIÓN, 75.000 euros que han supuesto “gasolina para el proyecto. Nos ha ayudado porque casi todos los recursos nos los habíamos gastado en I + D y con esta ayuda hemos podido tener presencia en el exterior “. Baula pone la base, que siempre es mucho más concentrada “. Empezar a vender Baula durante todo el 2016 y parte del 2017 ha estado probando los productos para terminar de definir las mejores soluciones. “El mundo va hacia las mono dosis y nuestros productos van en línea con la tendencia del mercado”, dice Caparrós. Además, también se alinea con la necesidad de eliminar plásticos, dado que no genera residuos en envases y reduce el CO2 en su transporte. El tiempo dedicado a la I + D ha servido para “ajustar los colores y los olores a los líderes del mercado. Si el líder es verde y huele a pino, no podemos hacer el producto rosa con olor a arándanos. La gente lo tiene que relacionar “, deja claro.

“La limpieza es como el boxeo, si ganas al campeón, el campeón eres tú. Los tests con los líderes han sido muy favorables “

Una vez definido el producto, comienza la venta. Una tarea que no resulta sencilla al lado de casa. “El mercado local es muy difícil. No se da tanto a la ecología y busca el precio. Esto nos ha llevado a vender a mercados como Alemania o Sudáfrica; y estamos probando Suecia “.

Sea como sea, el responsable de Baula tiene claro que “el mercado de la limpieza es muy exigente, si lo trabajamos bien podremos trabajar cualquier otro sin ningún problema”. En cualquier caso, Baula ya cuenta en Cataluña con clientes como la Casa Batlló, “un edificio Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco donde hay muebles de más de 150 años de historia”; la escuela de hostelería CET o el Club Natación Barcelona. “La estrategia es el mercado B2B , en principio, es quién lo puede entender mejor. Si vas a una empresa de limpieza, el feedback es inmediato “, indica Jordi Caparrós. “Debemos hacer músculo financiero, posicionarnos y crecer a partir de ahí para luego destinar una parte al B2C que es lo que nos dará volumen”, añade.

Colaborar con corporates

Otra manera de dar impulso al proyecto de Baula es la colaboración con corporates que buscan en startups como ésta nuevas fuentes de innovación. “Hemos empezado a colaborar con una que nos está siguiendo de cerca porque ve que este producto es el futuro, han hecho sus propios test y  corroboran que Baula es efectiva”, dice Caparrós sobre un proyecto aún en fase “confidencial” . “El B2C cuesta mucho dinero. Si tú le das un producto a la Coca-Cola con un buen margen, en un día te lo pone en todo el mundo. Baula es fabricante y una corporate de ese calibre te puede dar presencia en todos los países en un sólo día, cuando nosotros solos tardaríamos 25 años “, concluye.

Fuente: Generalitat de Catalunya

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