Los inconvenientes de las bolsas actuales

Las bolsas de basura que se conocen en la actualidad, que se utilizan principalmente para introducir en ellas residuos (orgánicos o inorgánicos) generados por la actividad humana, generalmente suelen ser de material plástico flexible, de múltiples colores, tamaños y formas, o pueden incorporar en algunos casos elementos como asas, cierres, etc.

El principal problema que presentan las bolsas de basura convencionales es que al introducir en ellas los residuos (principalmente orgánicos o mal olientes) , éstos desprenden un olor no deseado, que obliga a tirar la bolsa de basura al contenedor.

Este problema es cada vez más acusado debido a la concienciación social de reciclaje, ya que al apartar el vidrio, papel y envases, hace que se tarde más tiempo en llenar la basura de orgánicos, con lo que los residuos orgánicos permanecen más tiempo en el interior de la bolsa de basura, y por tanto es más probable que desprendan olores no deseados.

También puede ocurrir que se introduzca un residuo (orgánico o inorgánico) cuando la basura no esté completamente llena, lo que obliga a tener que desechar una bolsa de basura y llevarla al contenedor, cuando posiblemente no estemos dentro del horario establecido.

Otro de los problemas que presentan las bolsas de basura convencionales (llena de residuos orgánicos o mal olientes) es que al almacenarlas en cuartos de basura comunitarios o transportarlas desde el domicilio hasta el contenedor, se desprende un olor no deseado e insalubre en zonas comunes, ascensor, etc., y sobre todo en los contenedores de las vías urbanas, principalmente en épocas calurosas.

Una bolsa convencional con un valor añadido

La bolsa de basura  que presentamos es una mejora de la convencional (de cualquier material, color, tamaño y forma, con o sin elementos adicionales como asas, cierres, etc.). Su valor adicional, es que cuenta con al menos una doble capa, del mismo o distinto material, y de al menos un elemento adhesivo, incorporado en alguna de sus caras, que permite ser manipulado con facilidad, haciéndola hermética, y por tanto evitando olores no deseados.

El dispositivo adhesivo sería una cinta o tira de papel, plástico u otro material que iría fijado en parte a la cara exterior de la bolsa (en la parte superior) , y del mismo modo en la doble capa interior, estando el resto libre respecto de la superficie de la bolsa, mediante un protector (tipo pegatina) , de modo que mediante una solapa sobresaliente se pueda retirar, dejando el resto de la tira preparada para cerrar la bolsa, tal y como se indica en los dibujos adjuntos.

La bolsa de basura con la mejora propuesta se coloca como cualquiera de las normales, dejando las dos capas por fuera del recipiente contenedor, como se indica en los dibujos adjuntos. Una vez se ha llenado parte de la misma o se haya depositado algún residuo que cause olores no deseados se puede cerrar la primera capa (interior) , como se ha indicado anteriormente, de modo que el contenido queda perfectamente hermético, y en consecuencia se consigue que no pasen los olores no deseados del interior de la bolsa al exterior. A partir de este momento se puede seguir utilizando la bolsa de basura con normalidad, depositando residuos, sin que los que estén en el interior, protegidos por la primera capa, causen olores.

Una vez se haya terminado de llenar el resto de la bolsa, o se haya depositado algún residuo que cause olores no deseados, se puede cerrar la segunda capa (exterior) , como se ha indicado anteriormente, de modo que el contenido queda perfectamente hermético, y en consecuencia se consigue que no pasen los olores no deseados del interior de la bolsa al exterior.

Tanto la unión entre las dos capas de la bolsa como el elemento adhesivo deben garantizar que durante su uso no se produzcan rotura de la bolsa, para garantizar que ésta sea total y perfectamente hermética en todo momento.