Estor convencional, pero con el que cuando se desenrolle el tejido, aparte de reducir la visibilidad del o hacia el exterior y evitar la entrada de luz, se llenará la estancia de la fragancia que más nos guste.
 

Una nueva propuesta de diseños con olor

El mecanismo o funcionamiento es exactamente igual al del estor convencional, con la diferencia de que el tubo en el que se envuelve la tela está dentro de un depósito.

Este depósito contiene ambientador líquido, con la idea de que cuando la tela esté enrollada por completo se sumerja en el líquido, impregnándose de la fragancia seleccionada y, tras un instante, la podamos desplegar para que el perfume se extienda por toda la estancia. Un simple gesto que hacemos todos los días, que impregna nuestro hogar de la fragancia que más nos guste.

Además de manera puntual o habitual, se puede incluir con el ambientador líquido algún tipo de repelente natural de insectos, como por ejemplo la citronela, siendo este repelente seguro en su uso y compatible con la habitabilidad de la sala. De esta manera se pueden tener las ventanas abiertas para propagar con mayor intensidad el perfume sin que se cuele en la sala ningún tipo de insecto.

 

Funcionamiento

En cuenta la parte superior se ubica la entrada donde se recarga el depósito de ambientador líquido, además del punto de entrada y salida de la tela.

Para la recarga del líquido, dependiendo del diseño del estor, se debe de contar con algún mecanismo que nos avise de cuando es necesario llenarlo de nuevo. La forma más básica sería poner unas o las dos caras laterales de la estructura y el depósito transparente para que con solo un vistazo sepamos si es necesario o no llenar de nuevo el depósito, aunque también se podría hacer por medio del encendido de un piloto o algún otro dispositivo similar.

Antes de salir la tela ya empapada en el líquido del depósito, pasará por unos filtros que eliminarán el exceso de líquido, evitando que se desperdicie el producto, que manchemos las superficies de alrededor y reduciendo la posibilidad que el olor sea demasiado intenso como para que sea molesto. También habrá en el punto de salida/entrada de la tela unos filtros externos, que limpiarán el tejido antes de que entre en el depósito.

Otro aspecto menos funcional, pero en parte necesario, de colocar la entrada de la tela en la parte superior es que de esta manera podemos aprovechar toda la estructura o más parte de ella para el depósito y cuanto mayor sea este, mayor será la autonomía del producto.