El presente invento se refiere a un cubre-automóvil para garaje, cuya evidente finalidad es la de evitar que un automóvil aparcado durante un largo periodo de tiempo acabe sensiblemente sucio debido a la acumulación de polvo y suciedad.

El objeto del invento es conseguir un medio sencillo de protección para el automóvil, tanto desde el punto de vista de suciedad como de pequeños golpes o arañazos.

Como es sabido, en los garajes existe una gran concentración de polvo, por lo que un automóvil que quede aparcado durante un periodo de tiempo elevado es frecuente que el mismo quede cubierto de polvo, hasta el punto de no poder ver a través de sus parabrisas, además de no quedar protegido frente a pequeños golpes de puertas, arañazos y similares incidencias habituales en este tipo de garajes.

Tratando de obviar esta problemática son conocidas fundas para vehículos, que si bien cumplen satisfactoriamente la función para la que han sido previstas, la realidad es que el proceso de implantación y recogida de la funda resulta sumamente compleja y tediosa, sobretodo cuando se trata de un vehículo grande.

Otro de los inconvenientes que nos encontramos a la hora de utilizar una funda de protección para nuestro vehículo es el traslado de la misma, teniendo que reservar en el interior del vehículo o de la vivienda un espacio para el almacenaje de la misma, con la ocupación de espacio que ello implica, y el traslado necesario cada vez que se requiere de su utilización.

El cubre-automóvil que se preconiza resuelve de forma plenamente satisfactoria la problemática anteriormente expuesta, en base a una solución sencilla pero eficaz.

Para ello, el cubre-automóvil de la invención está previsto para cubrir un automóvil protegiendo a éste de polvo y arañazos, con la particularidad de que incluye unos medios de plegado y desplegado que hacen que dicha maniobra resulte sumamente rápida y sencilla.

Más concretamente, el cubre-automóvil que se preconiza presenta la particularidad de constituirse a partir de un bastidor fijado sobre el techo, o sujeto a las columnas del mismo parking, y del que queda suspendida una cortina con cuatro alas para que en su posición de descenso cubran totalmente el automóvil, y en posición de ascenso el automóvil quede libre para poder acceder y salir cómodamente de dicha plaza, siendo plegada y desplegada la cortina mediante una serie de cables o cuerdas pasantes a través de un sistema de poleas asociadas a un elemento de accionamiento, ya sea manual o motorizado, de manera que la recogida de dichos cables o cuerdas conlleve la recogida simultánea de las cuatro cortinas, a modo de persianas, que se enrollan sobre el correspondiente tambor, dejando libre el automóvil, o bien cubrirlo totalmente cuando éstas se liberan/desenroscan.

Las poleas van montadas sobre la parte superior del bastidor, y las cortinas o cortina (en su caso con cuatro alas), en su disposición de desplegado definirán un volumen de protección frente a la suciedad y posibles golpes o arañazos, con la particularidad de que dicho bastidor puede complementarse con unos puntales verticales que coincidirán con las esquinas de la plaza de aparcamiento, a través de los cuales son guiadas las alas de la cortina.

Estos puntales podrían sustituir a su vez a los medios de colgado del bastidor al techo, no siendo dicha instalación estrictamente necesaria.

En caso de que la plaza de automóvil se encuentre al lado de una pared, o dos paredes en ángulo, el bastidor tendrá respectivamente tres o dos lados, y la cortina tres o dos alas.

De igual manera, si la plaza queda encajada entre tres paredes, el bastidor solo tendría un lado, y la cortina un único ala, si bien en todos los casos la recogida y descenso de las citadas alas de la cortina se llevarían igualmente a través de poleas y cables/cuerdas asociadas al bastidor general.

De esta forma se obtiene un cubre-automóviles sencillo estructuralmente, fácil de manipular en el plegado y desplegado del mismo, y que no estorba cuando éste está plegado, no siendo necesaria su recogida o guardado.