Tradicionalmente, el examen oftalmológico se lleva a cabo mediante el uso por parte del profesional de un aparato de exploración denominado lámpara de hendidura (L.H.).
La posición de examen habitual requiere el apoyo de la cabeza del paciente sobre la mentonera del instrumento para que el profesional examine sus ojos a través de un microscopio adaptado al mismo.

 

Descripción del problema

La exploración oftalmológica se lleva a cabo en una situación de proximidad tal que supone una distancia de separación muy reducida (unos 30 cm) entre las vías respiratorias de paciente y profesional; esto conlleva, si no hay ningún tipo de barrera protectora de por medio, un intercambio constante e inevitable del aire espirado por ambos.

Esta situación representa una actividad de riesgo para el contagio de enfermedades transmisibles por vía aérea, entre ellas la covid19, la enfermedad que más ha puesto popularmente énfasis en la relevancia de la vía aérea como fuente de contagio de enfermedades.

Otras enfermedades susceptibles de ser contagiadas por este mecanismo de intercambio aéreo son:

Enfermedades bacterianas: Tuberculosis, Faringitis y amigdalitis estreptocócicas, Neumonía neumocócica, infecciones por Haemophilus influenzae b, Difteria, Legionelosis, Tosferina, Meningitis meningocócica

Enfermedades víricas: Varicela, Rubéola, Sarampión, Gripe, Resfriado común (Rinovirus), Parainfluenza, Virus respiratorio sincitial, Adenovirus, Síndrome respiratorio agudo severo (SARS) COVID-19 (Sars-Cov2)

 

Soluciones actuales

Hasta el inicio de la pandemia de covid-19 la única protección, claramente deficiente, era una pequeña placa o escudo de aprox. 20×15 cm colocada en la L.H. a la altura de las vías respiratorias del explorador.

 

 

Desde hace unos meses la gran mayoría de profesionales utilizan un escudo de mayores dimensiones para aumentar su protección frente a un posible contagio, habiéndose sumado además últimamente el uso de mascarilla por parte de paciente y explorador.
Es esta última solución combinando el uso de pantalla de protección instalada en el L.H. con el de mascarilla por parte de paciente y explorador el que, según estudios experimentales, proporciona el mayor nivel de protección en el momento de la exploración.

 

 

Defectos o inconvenientes de la solución actual
  • La utilización de estos grandes escudos de protección produce cierto grado de dificultad en el manejo de la LH por parte del explorador.
  • El uso de mascarilla entorpece en la correcta colocación de la barbilla del paciente en la mentonera, especialmente cuando se utilizan EPI tipo FFP2 o rígidas, debido a la dificultad del tacto que éstas ocasionan en la piel del mentón y a la protrusión en la parte inferior de las mismas. Ausencia de control sobre la efectividad de la mascarilla (posible pérdida de eficacia por posible sobreutilización).
  • Ocasionales malos usos de la mascarilla por los pacientes, tales como su incorrecta colocación dejando libres las fosas nasales, mascarillas muy holgadas o mal ajustadas, que restan efectividad a su función protectora.
  • Dificultad de medición de la presión intraocular en pacientes que usan mascarillas rígidas mediante el tonómetro de Goldmann que incorpora la L.H..
  • Empañamiento de las lentes de exploración (lentes de 90 D, 78 D, Superfield, etc..) que dificulta de forma considerable la visualización del explorador y por consiguiente la correcta exploración del fondo de ojo.
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La solución propuesta por Ophtalmask

Se trata de una barrera a modo de filtro o mascarilla incorporado a la mentonera de la lámpara de hendidura siendo acogido por un soporte fijo fácilmente instalable en la misma sin realizar en ella ningún tipo de modificación. Dicho filtro es desechable en cada exploración y su uso, como actualmente ocurre con la mascarilla quirúrgica o FFP2, ayudaría a incrementar la seguridad durante la exploración oftalmológica.

En cuanto a su forma difiere de la mascarilla quirúrgica en varios aspectos: la parte superior adopta una forma acampanada o de copa invertida y la parte inferior tiene una prolongación en su parte central. Esta forma descrita de la parte superior ayuda a mantener la zona ocular más despejada o accesible ayudando de este modo a la exploración, y la prolongación inferior tendría como función reducir el escape del aire espirado por abajo y, al mismo tiempo, sustituir al clásico papel celulosa desechable de la mentonera de la L.H. habitualmente utilizado hasta el inicio de la pandemia de Covid-19 para cada exploración.

El filtro está compuesto de 2 capas que van unidas por la parte superior mediante termosellado o ultrasonidos, quedando abierto en su parte inferior para poder ser alojado en el correspondiente soporte. En cuanto a la composición de las capas, aunque pueden existir varias opciones, la propuesta idónea pasaría por una capa de spunbond de 20 gr/m2 que sería la que está en contacto con la zona inferior de la cara del paciente y otra capa que sería la que actuaría de filtro propiamente dicho y que estaría formada por celulosa pura de 23 gr/m2.

Esta composición ofrece una Eficacia de Filtración Bacteriana (BFE) de un 95% y una Presión Diferencial (respirabilidad) de 56.6 Pa/cm2, según estudio realizado por la empresa de certificación APPLUS+ Laboratories del campus de la Universidad Autónoma de Barcelona.

La utilización de celulosa como filtro en sustitución del clásico meltblown de polipropileno utilizado en las mascarillas quirúrgicas y FPP2, supondría probablemente un abastecimiento más fácil, un abaratamiento de los costes de producción y sobre todo una gran ventaja desde el punto de vista ecológico a la hora de su valoración como residuo. Debido a su breve utilización, ya que la exploración con la L.H. suele durar como máximo unos 2 o 3 minutos, el filtro de celulosa conservaría su función durante toda la exploración. La capa de spunbond además de tener un papel fundamental para la acción de termosellado, ayudaría también a proteger de una posible humidificación de la celulosa durante el examen.

En cuanto al soporte, éste va alojado de forma rápida y sencilla en la mentonera de la lámpara de hendidura. Puede ser metálico o de material plástico y su confección resulta muy económica.
 

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