Si has llegado hasta aquí, posiblemente sea porque no tienes claro cómo proteger tu invento entre las modalidades existentes. Si tienes dudas de si tu invento se puede registrar como patente (o modelo de utilidad), diseño industrial, o ambos, aquí te ayudamos a descubrirlo.

 

Empezaremos definiendo el concepto de diseño industrial

En el ámbito de la propiedad industrial se entiende como diseño industrial la apariencia u ornamentación de un producto o de una parte de él, que hacen que visualmente sea diferente de otro, sin tener en cuenta ninguna de sus características técnicas o funcionales.

Es decir, con una patente o modelo de utilidad lo que estamos protegiendo es el aspecto más técnico de nuestro producto o idea. En cambio, si lo único que nos interesa proteger es la forma y apariencia que tiene, lo recomendable será solicitar el registro de nuestro producto como diseño industrial.

 

Qué puedo proteger como diseño industrial?

Hay multitud de diseños, que abarcan desde artesanías a productos industriales. En este punto, encontramos desde ornamentaciones para ropa o similares, motores, accesorios, diseños tridimensionales, bidimensionales, estructuras arquitectónicas, interiores de comercios, decoraciones, escaparates, una página web, una tipografía, la portada de un libro… las posibilidades son infinitas.

Es muy importante tener en cuenta que lo que se puede proteger con un diseño industrial es todo aquello que “se ve”, no la idea que hay detrás o su funcionalidad. Exclusivamente protegeremos el aspecto más visual, su apariencia.

 

¿Qué pasa si en mi invento lo importante es la funcionalidad, pero también su apariencia?

En algunas ocasiones, nos llegan clientes que además de haber tenido una idea que cubre una necesidad, han desarrollado un diseño de ese producto que és único. Pongamos por ejemplo que inventamos un mueble, que por un lado aporta unas ventajas al consumidor que otros muebles del mercado no han conseguido aportar, porque por ejemplo tiene un motor que permite que el mueble se desplace para llegar a la altura del consumidor. Dado que tiene unos aspectos técnicos que nos interesa proteger, lo ideal sería decantarse por su protección como modelo de utilidad o patente. Pero, qué pasa si además hemos creado un diseño de ese mueble que lo hace único y especial? En ese caso, podremos complementar la protección de nuestro modelo de utilidad con una solicitud de registro de diseño industrial que proteja su apariencia como producto.

 

¿Cuántos diseños puedo proteger a nivel nacional?

La Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM), permite que se puedan proteger mediante una única solicitud hasta diez diseños distintos, con siete vistas cada uno de ellos. El único requisito es que en esa misma solicitud, los diseños estén relacionados. Un ejemplo sería por ejemplo, diez diseños distintos de pijamas, diez de sillas, diez de zapatos, etc.

 

¿Cuánto tardan en conceder un diseño industrial?

La concesión de tu diseño en España te llegará en tan solo 3 días. Otra de sus ventajas es el derecho de exclusividad que ofrece, que duran hasta 25 años. Al registrar un diseño industrial en España, Europa, y otros países, se obtiene un derecho de exclusiva sobre el mismo de 5 años renovables hasta su vencimiento a los 25 años.

 

Algunos ejemplos de diseños industriales

Escritorio de madera con espacios ocultos para guardar herramientas de trabajo, creado por Roman Shpelik

 

Lamparas minimalistas con forma de pájaros creadas por Fajno

 

Bicicleta con estilo futurista para Mazda por Rafael Crespo

 


“Vioo Classic” Pequeñas lamparas de colores por Maxence Couthier

 

 

 

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