Xián Cambeiro es un joven emprendedor de 21 años, natural de Santiago de Compostela. Posee el título de bachillerato y actualmente estudia el ciclo superior de energías renovables en Vigo. No le gusta nada estar en clase ni el modo en el que se hacen las cosas en la educación española, que a su parecer premia exclusivamente la capacidad de sufrimiento dejando al margen cosas más importantes, como aprender el verdadero por qué de las cosas. Se define como una persona bastante inquieta, a la que le encanta pensar y crear. A veces se le ocurren ideas interesantes, y una de ellas es sin duda su funda pensada para dispositivos electrónicos con cámara integrada.

Tu invento se aleja de tus estudios actuales, en qué te inspiraste para crearlo?
En varias cosas, pero mayormente en el constante peligro de la red, de la que ningún software te puede proteger al 100%. Sólo desde un plano físico se puede ganar la batalla a este tipo de malware que secuestra las cámaras o los micrófonos de nuestros dispositivos.
Cuáles son los resultados a nivel práctico que se consiguen gracias a su utilización?
Se consigue una barrera infranqueable para cualquiera que intente acceder a nuestras cámaras y obtener vídeos o imágenes sin nuestro consentimiento. El objetivo del invento no es sino la tranquilidad del usuario en sus interactuaciones diarias con su móvil, su portátil…
Nos consta que has realizado un pequeño estudio de mercado por tu cuenta, presentando tu invento a particulares. Qué acogida ha tenido?
Teniendo en cuenta las posibilidades que ofrece el mercado global de hoy en día, que permite acceder a casi cualquier tipo de público en todo el mundo, pienso que la acogida no ha sido mala (la mayoría de los encuestados adquiriría el producto por unos costes similares a los de otros productos del sector).
En qué fase se encuentra actualmente tu proyecto? Cuáles son tus próximos objetivos y que pasos vas a llevar a cabo para conseguirlos?
El invento ya se encuentra en fase de prototipo. Lo siguiente será buscar la comercialización o la cesión de los derechos del producto.
Eres un inventor autodidacta y decidiste aventurarte en la experiencia de registrar por tu cuenta tu idea sin la ayuda de un agente de la propiedad industrial. Qué dirías que es más difícil: inventar o registrar una patente?
Bueno. Inventar, ya sea crear un nuevo concepto desde cero o mejorar algo ya existente, requiere de capacidad creativa y resolutiva, lo que no se consigue de un día para otro. Por otro lado registrar la patente es más un proceso de aguante, de insistir y no rendirse. De esto último tiene mucha “culpa” mi familia, que siempre me ha apoyado, y un poco más especialmente mi madre, que además de apoyarme se ha encargado del papeleo y demás trámites.
Como estudiante tienes una opinión bastante crítica acerca del sistema educativo que se sigue en España. Qué crees que se debería hacer para fomentar la capacidad inventiva (o creativa) en este país?
Puf. No creo que haya una solución 100% certera para la situación de nuestro sistema educativo. Pero si hay un paso importante por dar, sin duda es dejar de deshumanizar gobierno tras gobierno la educación. El objetivo de ser educado es enseñar a los chicos y chicas a buscar su verdadero yo, lo que realmente les llena, y no inculcarles una gran capacidad de sufrimiento cuya única finalidad es pasar por infinidad de aros a lo largo de sus vidas.
Dirías que dedicarse a la invención es una vocación?
Bueno. Con todos mis respetos para cualquiera que intente ser inventor (como yo mismo), sí que pienso que no todo el mundo vale para ello. A unos se le dan mejor unas cosas y a otros otras. Yo, por ejemplo, soy malo estudiando, sobre todo si se trata de “chapar” como te enseñan a hacer desde bien chico y, sin embargo, soy bastante mejor comprendiendo las cosas a mi manera, meditándolas, buscándoles todas las caras posibles. De ahí que a veces surjan ideas que pueden llegar a ser interesantes. De todas formas, valer para algo tampoco es un seguro de nada. Trabajar en las ideas de uno también es importante.
Los inventos son una apuesta de futuro, pero suponen una inversión en tiempo, dedicación y dinero que muchos jóvenes temen asumir. Qué mensaje lanzarías a otros jóvenes para que se animen a inventar?
Primero les recomendaría que se aclarasen y si, tras darle muchas vueltas, siguen igual o más convencidos de que sus ideas tienen algún fondo, les diría que fueran con todo. Como consejo, yo les recomendaría también que comentaran sus ideas entre los miembros de su círculo más cercano. Siempre esta bien para ver las cosas un poco más claras.